¿Cómo es posible que algo empiece a fallar sino ha
sufrido cambio alguno?
Seguro que, si te
dedicas o te has dedicado en tu vida laboral, en algún momento, a temas
relacionados con la calidad del software te has hecho esta pregunta. Y seguro
que, una vez que has comprendido que cualquier cambio en el código de una
aplicación, por pequeño e inofensivo que parezca, puede tener consecuencias
inesperadas, te has hecho esta otra.
¿Cómo garantizo que las partes que funcionaban siguen
funcionando igual que lo hacían?
A este efecto, en el
que el software falla en alguna de las partes que han permanecido inalteradas,
después de un cambio o ampliación, se le denomina regresión, y a probarlo
se le denomina hacer pruebas de regresión.
Cuando hacemos
pruebas de regresión, estamos comprobando varías cosas, cada vez que ejecutamos
las pruebas:
- Comprobamos que el código que hemos modificado se comporta como debe.
- Comprobamos que el cambio realizado no ha causado problemas a otras partes del código.
- Comprobamos que errores detectados y corregidos, no vuelven a aparecer.
Tener software, sin pruebas, es garantía de problemas.
Si no te has
encontrado ya, te garantizo que te encontrarás, en la situación de tener que
ampliar y/o modificar software que ha estado tiempo inalterado, incluso habiéndolo
desarrollado tú mismo, que no reconocerás y que, dime algo, cómo “meterás mano
a este código” sin estar seguro de que lo que no “toques” seguirá funcionando.
Recuerda algo,
puedes tener el mejor software del mundo, que si falla darás una impresión muy
pobre. Por este motivo, las pruebas de regresión son una pieza esencial en cualquier
ciclo de desarrollo de software.
Además, a medida que
el proyecto avanza, la batería de pruebas de regresión cada se hace más y más
grande, llegando a consumir mucho tiempo, y en un mundo claramente dominado por
la tendencia a la reducción en los tiempos de desarrollo, el
esfuerzo disponible para realizar pruebas se ve irremediablemente reducido, transformando a la estrategia y
planificación de pruebas, en uno de los mayores retos de la industria de la
calidad del software.
Por todos estos
motivos, haz pruebas siempre, al principio realiza pruebas básicas, pequeñas,
pero déjalas programadas, te ayudarán a entregar código de calidad.
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